Two end-grain teak cutting boards with sliced steak, vegetables and a grazing spread
En resumen
  • Deja reposar el pavo al menos 20 minutos, tapado con papel aluminio sin apretar. Un pavo grande puede reposar 30 a 40 minutos sin problema.
  • Córtalo sobre una tabla grande y pesada con canal para jugos, y pon un trapo húmedo debajo para que no se deslice.
  • Desármalo en este orden: las piernas, luego muslos y piernas por separado, luego las alas y al final la pechuga.
  • No rebanes la pechuga sobre el pavo. Saca cada mitad entera y después rebánala a contraveta, sobre la tabla.
  • Lo que se junte en el canal, échalo a la salsa. Eso es sabor, no un desastre.

Todos los años alguien termina destrozando el pavo frente a toda la familia, serruchando rebanadas del costado de la pechuga mientras el pavo patina sobre una tabla de cortar dos tallas más chica de lo que debería. No tiene por qué ser así. Cortar un pavo es más cuestión de orden y preparación que de técnica con el cuchillo. Si tienes esas dos cosas claras, te toma unos diez minutos y el platón queda como de revista.

Aquí va todo el proceso, desde que sale del horno hasta que la tabla vuelve a su soporte.

165°F
listo, en la parte más gruesa del muslo, el ala y la pechuga
20+ min
de reposo antes del primer corte
2 horas
para meter las sobras al refri

Primero, déjalo reposar

Primero revisa con un termómetro. La referencia del USDA es 165°F (74 °C), medida en la parte más gruesa de la pechuga, en lo más profundo del muslo y en el ala. Después, no lo toques. El reposo deja que los jugos se acomoden otra vez en la carne en lugar de salirse en cuanto cortas, la misma idea que explicamos en cómo dejar reposar un steak, solo que en grande. Dale al menos 20 minutos, tapado con papel aluminio sin apretar. Un pavo grande guarda bien el calor, así que 30 a 40 minutos está perfecto, y te deja el horno libre para las guarniciones.

No lo envuelvas apretado. Te costó trabajo lograr esa piel, y un pavo encerrado la ablanda con el vapor.

Prepara la tabla antes de necesitarla

Aquí es donde empiezan casi todos los desastres. Un pavo es grande, resbaloso y lleno de jugo, así que la tabla tiene tres trabajos: quedarse quieta, tener espacio y atrapar el jugo.

  • Espacio. Necesitas lugar para el pavo, una pila de rebanadas que va creciendo y la mano del tenedor. Para un pavo entero de fiesta, eso normalmente significa una tabla extra grande. Nuestra The Block en Extra grande mide 23.6 x 15.7 pulg. (60 x 40 cm), y si no sabes qué cabe en tu barra y en tu fregadero, nuestra guía de tamaños de tablas de cortar te ayuda a decidir.
  • Agarre. Pon un trapo de cocina húmedo bien extendido debajo de la tabla. Evita que hasta una tabla pesada se mueva cuando te apoyas en ella. Una tabla gruesa de testa también ayuda: la Extra grande tiene 1.6 pulg. (4 cm) de teca maciza y no se quiere mover.
  • Un canal para jugos. Un canal tallado alrededor del borde atrapa lo que suelta el pavo mientras cortas. Sin él, el jugo se va hacia la orilla de la tabla y luego a la barra.
Tabla de cortar de testa de teca con canal para jugos tallado alrededor del borde, vista en ángulo
El canal rodea todo el borde, así el jugo se queda en la tabla.

En cuanto al cuchillo, quieres algo largo y bien afilado: un cuchillo para trinchar o un cuchillo de chef de 8 a 10 pulg., más un tenedor para trinchar que sostenga la carne. Que esté afilado importa más que la marca. Un cuchillo sin filo rompe la piel y aprieta la carne, y eso saca el jugo que acabas de esperar 30 minutos para conservar.

Cómo cortar un pavo, paso a paso

Pasa el pavo ya reposado a la tabla, con la pechuga hacia arriba, y corta el hilo si lo tiene. Luego sigue este orden.

1. Quita las piernas completas

Separa con cuidado una pierna del cuerpo y corta la piel entre el muslo y la pechuga. Sigue jalando la pierna hacia afuera y hacia abajo hasta que la articulación de la cadera se zafe. Corta a través de esa articulación y la pierna completa se desprende. Haz lo mismo del otro lado. Si topas con hueso duro, todavía no estás en la articulación. Mueve la pierna para encontrar dónde dobla y corta ahí.

2. Separa piernas y muslos

Pon cada pierna con la piel hacia abajo y busca la articulación entre la pierna y el muslo (casi siempre hay una línea de grasa encima). Corta derecho a través de ella. Las piernas van enteras al platón.

3. Deshuesa los muslos

Voltea el muslo con la piel hacia abajo, pasa el cuchillo por los dos lados del hueso y sácalo. Después corta la carne oscura en trozos. El muslo es la carne más jugosa del pavo, así que vale la pena el minuto extra.

4. Quita las alas

Separa un ala del cuerpo, busca la articulación del hombro y corta a través de ella, igual que con las piernas.

5. Saca la pechuga entera

Ubica el hueso de la quilla que corre por el centro del pavo. Haz un corte largo por un lado, de arriba abajo. Luego, con el cuchillo pegado a las costillas, ve despegando toda la mitad de la pechuga en una sola pieza con cortes cortos. Repite del otro lado.

Tip rápido

Este es el paso que lo cambia todo. Si rebanas la pechuga sobre el pavo, cada rebanada va a favor de la veta y terminas con pedacitos chicos y fibrosos. Sácala entera y tú controlas el corte.

6. Rebana la pechuga a contraveta

Acuesta la mitad de pechuga sobre la tabla, con la piel hacia arriba. Fíjate hacia dónde corren las fibras y córtala atravesándolas, de más o menos un centímetro de grosor. Cada rebanada lleva una tira de piel crujiente, y cada pieza queda suave en vez de chiclosa. Acomoda las rebanadas en abanico en el platón conforme avanzas.

No desperdicies el jugo

Cuando termines, el canal va a tener varias buenas cucharadas de jugo de pavo. Es lo mejor que hay en la tabla. Inclina la tabla con cuidado sobre la olla de la salsa, o sácalo con una cuchara, y mézclalo justo antes de servir. Si prefieres dejar la salsa como está, échalo sobre la pechuga rebanada en el platón para que se mantenga jugosa mientras todos se sientan.

Cortar el pavo es más que nada orden y preparación. El trabajo con el cuchillo es la parte fácil.

A servir

Puedes llevar la tabla completa a la mesa, que la verdad se ve increíble con una tabla grande de testa, o pasar todo a un platón. Pon la carne oscura de un lado y la blanca del otro para que cada quien encuentre lo que le gusta, y deja las piernas donde los niños (o ese tío) las alcancen.

Dos tablas de cortar de testa de teca con steak rebanado, verduras y una tabla de botanas
Una tabla grande puede ir directo a la mesa.

Si te gusta servir cada plato con su propio canal para jugos, The Carve Plates son platos individuales de teca de testa, con un canal profundo y una zona aparte para las guarniciones, para que la salsa y el relleno no terminen en el mismo charco. También combinamos The Block Grande con un juego de platos en The Carve & Block: una tabla para cortar y dos platos para servir.

La limpieza, y las sobras

Primero las sobras: quita la carne de los huesos y métela al refri dentro de las dos horas después de que el pavo salga del horno. Los recipientes bajos se enfrían más rápido que un solo traste grande.

Luego, la tabla. Ráspala, lávala a mano con agua caliente y un poco de jabón para trastes, y nunca la dejes remojando ni la metas al lavavajillas, por más lleno que esté el fregadero en un día de fiesta. Sécala con un trapo y párala de canto para que se sequen las dos caras. The Solo Stand recibe tablas de hasta 2.4 pulg. (6 cm) de grosor, así que sostiene la Extra grande. Si la madera se ve opaca o reseca después de un día grande en la cocina, dale una capa de aceite cuando esté completamente seca. Nuestra guía de cuidado para tablas de teca tiene toda la rutina.

Eso es todo. Déjalo reposar, prepara la tabla, piernas antes que pechuga, la pechuga entera y rebanada a contraveta. Hazlo así una vez y nunca más vas a serruchar el costado del pavo.

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