Compartir
En resumen
- Usa aceite mineral de grado alimenticio, una crema para tablas con cera de abeja o aceite de coco fraccionado (líquido). Cualquiera de los tres funciona.
- Nunca uses aceite de oliva, aceite vegetal, de canola ni ningún aceite de cocina. Se ponen rancios dentro de la madera y la tabla empieza a oler mal.
- Aceita una tabla de teca más o menos una vez al mes si la usas con regularidad. Con más frecuencia (cada 1 a 2 semanas) si es de arce, nogal u otras maderas para tablas de cortar.
- Aplica el aceite en una tabla limpia y seca, déjalo actuar de 20 a 30 minutos y luego retira lo que la madera no haya absorbido.
- Una tabla pálida, con aspecto reseco o "sedienta" es la señal para aceitarla. No esperes a una fecha, solo observa la madera.
Pregúntales a cinco personas qué ponerle a una tabla de cortar de madera y vas a obtener cinco respuestas distintas, y al menos una estará mal. El aceite de oliva aparece mucho, sobre todo porque ya está a la mano en la cocina. También es la forma más rápida de terminar con una tabla que huele ligeramente a ensalada echada a perder. Aquí te contamos cuál es el mejor aceite para tabla de cortar, por qué fallan los aceites "equivocados" y cada cuánto hay que hacerlo de verdad.
Por qué importa el aceite
La madera es porosa. Cada lavada le quita un poco de aceite natural y humedad a la veta, y cada temporada seca en tu cocina le quita un poco más. Si no haces nada, la tabla se reseca, y la madera seca es donde empiezan los problemas: se pone pálida, se siente áspera y, con el tiempo, se agrieta o se deforma. Aceitarla no es decoración. Es rellenar la veta para que el agua rebote en lugar de absorberse.
Las tablas de teca lo necesitan con menos frecuencia que la mayoría, porque la teca lleva sus propios aceites naturales en la veta, los mismos que le permiten sobrevivir años en la cubierta de un barco. Eso te da más tiempo entre una aceitada y otra. No te libra de hacerlo.
El mejor aceite para tu tabla de cortar de madera
Aceite mineral de grado alimenticio. El estándar, y con razón: no tiene olor ni color, no se pone rancio y es barato. Busca específicamente la versión de grado alimenticio, no el aceite mineral de ferretería, que puede traer aditivos que no quieres cerca de la comida.
Crema para tablas o cera acondicionadora con cera de abeja. Normalmente es aceite mineral o aceite de coco fraccionado mezclado con cera de abeja. La cera se queda más cerca de la superficie y suma un poco de resistencia al agua, además del trabajo que hace el aceite por dentro. Ideal para una tabla que se usa mucho todos los días.
Aceite de coco fraccionado. Es aceite de coco al que se le quitaron los ácidos grasos de cadena larga para que se mantenga líquido y no se ponga rancio como el aceite de coco común. Si quieres algo con lo que técnicamente también podrías cocinar, es este.
Cualquiera de los tres cumple. Elige según lo que te sea fácil conseguir, no según lo que algún foro jure que es superior. Todos resuelven el mismo problema.
Qué aceites nunca usar, y por qué
Esta es la parte que de verdad vale la pena leer, porque aquí la respuesta equivocada no solo no ayuda: con el tiempo deja la tabla peor.
- Aceite de oliva. Es un aceite de cocina, o sea, insaturado, o sea, se oxida y se pone rancio a temperatura ambiente en cuestión de semanas. Si lo untas en una tabla de cortar porosa, acabas de crear un depósito de aceite rancio a un dedo de tu comida.
- Aceite vegetal, de canola y otros aceites de cocina. El mismo problema que el aceite de oliva. Cualquier aceite que se vende para cocinar es el aceite equivocado para acondicionar madera, y punto.
- Aceite de nuez u otros aceites de frutos secos. Además de ponerse rancios, son un riesgo real de alergia si alguien que usa la tabla es alérgico a los frutos secos.
- Aceite o pulidor para muebles. No es apto para uso alimentario y no está hecho para tocar nada sobre lo que vayas a cortar un tomate.
La prueba es simple: si la etiqueta no dice aceite mineral de grado alimenticio, cera de grado alimenticio o aceite fraccionado para el cuidado de la madera, no va en una tabla que toca comida.
Cada cuánto, de verdad
Olvídate de los calendarios rígidos. Mejor mira la madera. Una tabla que necesita aceite se ve pálida, se siente un poco áspera o "sedienta" al tacto, y el agua puede quedarse extendida sobre la superficie en lugar de formar gotas. Para una tabla de teca de uso diario, suele ser más o menos una vez al mes. Para maderas más blandas y menos aceitosas por naturaleza, como el arce o el nogal, calcula cada una o dos semanas. Una tabla que casi no se usa, o una que se seca en un soporte y siempre recibe buena ventilación, aguanta más entre aceitadas que una que está mojada y se seca con trapo todo el tiempo.
Hablando de secar: cómo secas una tabla entre aceitadas importa casi tanto como el aceite. Una tabla que se queda acostada sobre una superficie húmeda se seca de forma desigual por sus dos caras, y ese es justo el tipo de tensión que termina deformándola. Ponerla de pie en un soporte para tabla de cortar hace que el aire llegue a ambos lados a la vez, así la madera se seca parejo y conserva su forma entre aceitadas. Es un pequeño hábito que hace que cada aceitada rinda más.
Cómo aceitarla, paso a paso
- Lava la tabla y deja que se seque por completo. El aceite no penetra la madera mojada, solo se queda encima.
- Vierte un poco de aceite sobre la superficie y extiéndelo con un trapo limpio o una toalla de papel, a favor de la veta.
- No te saltes los cantos ni la testa. La testa (el patrón de damero en tablas como The Block) absorbe el aceite más rápido que las caras planas, porque estás aceitando directamente las puntas abiertas de las fibras.
- Déjalo actuar de 20 a 30 minutos. Más tiempo está bien si no tienes prisa.
- Retira lo que la madera no haya absorbido. Si la tabla sigue grasosa al tacto al día siguiente, recibió más de lo que necesitaba.
Ese es todo el proceso. Sin herramientas especiales ni rituales complicados, solo el aceite correcto en el momento correcto, en una tabla que tuvo tiempo de secarse bien entre usos.
Para el resto de la rutina (lavado, secado y qué hacer con una tabla que ya está reseca o rayada), consulta nuestra guía completa para cuidar tablas de teca. Y si vas a comprar tu primera tabla, toda nuestra colección de cocina en teca está pensada con tablas y soportes que combinan entre sí.